martes, 4 de enero de 2011

Andrés sembró fiel la semilla

Andrés sembró fiel la semilla

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Andrés fue el discípulo que guió a su hermano Simón, un simple pescador, hacia Jesús. Al conocerse, Jesús le dio a Simón el nombre de Cefas, que quiere decir “roca”. Mientras Andrés continuó llamándose por su nombre común que significa “hombre”. Simón Pedro se encontraba mayormente en el centro de los acontecimientos, y Andrés llevaba una vida tranquila pues sólo aparece tres veces en los evangelios. No hablaba en público con elocuencia, pero era humilde y perseverante para decir a todos con quién se había encontrado: “He conocido a Cristo. Vengan a Él”. Andrés sabía cómo traer las almas a Jesús y era fiel en lo poco. Los otros discípulos llevaban a Andrés a los griegos que querían conocer a Jesús (Jn. 12).
Andrés fue un discípulo que pasaba inadvertido, y se mantenía fuera del interés popular. Pero si no hubiese sido por él, no se hubieran convertido los 3 mil en Pentecostés por la predicación de Pedro, ni se hubiese dado el milagro de los cinco panes y dos peces. Según la tradición, uno de los griegos que él guió a Jesús, fue un médico llamado Lucas, Andrés era el que sembraba en silencio. En realidad, el fervoroso predicador del día de Pentecostés, como el niño que entregó los panes y peces a Jesús, o el médico que escribió un evangelio y los Hechos, todos fueron fruto de las semillas que Andrés sembró. Si bien él permaneció al margen del interés y el elogio de las personas, Dios, quien permite segar con regocijo a todos aquellos que con lágrimas sembraron, tuvo muy presente su esfuerzo y se gozó con él al ver los innumerables frutos obtenidos por medio de su vida.
El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente también segará. Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza,
ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre.
2 Corintios 9:6
Tomado del Libro Tiempo Con Dios
Editor Ha Young-jo

lunes, 3 de enero de 2011

Preocupaciones que no valen la pena

Preocupaciones que no valen la pena

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Solemos preocuparnos. Nos preocupamos de cuestiones financieras, escolares y legales. Nos preocupamos de que no vayamos a tener dinero suficiente, y cuando lo tenemos nos preocupamos de que no vayamos a administrarlo bien. Nos preocupamos de que el mundo se acabe antes de que expire el tiempo en el reloj del estacionamiento. Nos preocupamos de lo que el perro piense si nos ve salir de la ducha. Nos preocupamos de que algún día nos enteremos de que el yogur libre de grasa nos engordaba.
Francamente, ¿te salvó Dios para que te preocuparas? ¿Te enseñó a caminar solo para verte caer? ¿Se dejaría clavar en la cruz por tus pecados para después desatender tus oraciones? Vamos, hombre. ¿Se burla de nosotros la Biblia cuando dice: «A sus ángeles mandará acerca de ti, que te guarden en todos tus caminos» (Salmo 91:11).
Joven fui, y he envejecido, Y no he visto justo desamparado,
Ni su descendencia que mendigue pan.
Salmos 37:25
Tomado del Libro Gracia Para Todo Momento
Autor: Max Lucado

sábado, 1 de enero de 2011

Mis deseos de 2011

Antes de Orar…PERDONA
Antes de Hablar…ESCUCHA
Antes de Escribir…PIENSA
Antes de Gastar…GANA
Antes de Criticar…ESPERA
Antes de Rendirte…PRUEBA

Tus PALABRAS, tus SUEÑOS, y tus PENSAMIENTOS tienen el poder de crear condiciones en tu vida.

De lo que hables, lo obtendrás.

Si sigues diciendo que no soportas tu trabajo, puedes perderlo.

Si sigues diciendo que no soportas tu cuerpo, tu cuerpo puede enfermarse.

Si sigues diciendo que no aguantas tu carro, tu carro puede ser robado o descomponerse.

Si sigues diciendo que estás quebrado, sabes qué? Siempre estarás quebrado.

Si sigues diciendo que no puedes confiar en hombres o mujeres, siempre encontrarás alguien en tu vida que te lastimará o te traicionará.

Si sigues diciendo que no encuentras trabajo, seguirás desempleado.

Si sigues diciendo que no puedes encontrar alguien a quien amar o crea en ti, tus pensamientos atraerán mas experiencias confirmando tus creencias.

Haz tus pensamientos y tus conversaciones más positivos y guárdalas con fe, esperanza, amor y acción.

No tengas miedo de creer que puedes tener lo que tú quieres y mereces.

Observa tus 'Pensamientos,' Se convertirán en palabras.

Observa tus 'Palabras', Se convertirán en acciones.

Observa tus 'Acciones', Se convertirán en hábitos.

Observa tus 'Hábitos', Se convertirán en carácter.

Observa tu 'Carácter', Se convertirá en tu 'Destino'

Así…. Para prevenir cualquier obstáculo… ¡ Consigue tu propio camino !

¡¡ Disfruta cada minuto de tu vida !!

Cuando el filosofo señala la luna, el tonto se fija en el dedo.

'Si no te gusta lo que recibes, revisa muy bien lo que estás dando'.


'QUE COSA EXTRAÑA ES EL HOMBRE,
NACER NO PIDE,
VIVIR NO SABE,
y MORIR NO QUIERE'

Todo es cuestion de actitud!

jueves, 18 de noviembre de 2010

Todo lo que usted necesita

Todo lo que usted necesita

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Tal vez sus sueños son tan grandes que casi lo asustan. Usted no ve como ellos pueden realizarse. Permítanos asegurarle que su recelo inicial es normal. Dios con frecuencia nos da sueños que al principio nos confunden. Él quiere asegurarse que nosotros no intentamos cumplirlos separados de Él. Si tratamos de hacerlo así, no tendremos éxito porque los recursos no estarían disponibles.
Resta asegurar que Dios nunca le dará a usted una visión sin provisión. La habilidad y recursos están disponibles para cualquier cosa que usted haya nacido para hacer. Sin embargo, su provisión está generalmente oculta hasta que usted actúa en su visión. Para cualquier cosa que usted haya nacido para hacer atrae lo que usted necesita hacer. Por tanto, lo primero que usted tiene que hacer es establecer lo que quiere hacer y empezar hacerlo antes que la necesidad pueda presentarse. La mayoría de nosotros trabajamos a la inversa. Nos gusta ver las provisiones antes de empezar, pero la fe no funciona de esa manera. Cuando tomamos acción. Entonces Dios manifiesta la provisión.
Dios ha preparado todo lo que usted necesita para completar su propósito porque Él lo escogió a usted para su visión. Dios nos dice que no tenemos que preocuparnos de nuestra provisión porque Él ya nos ha bendecido con toda bendición espiritual en los lugares celestiales (Efesios 1:3). La preocupación es la señal de duda más grande en Dios. Si Él pudo poner dinero del faraón en las bolsas de los israelitas y llevar a Su pueblo por el desierto cargados con el oro del enemigo, ¿no piensa usted que Él puede proveer para sus necesidades?
Oración: Padre, yo confío en que Tú provees todo lo que yo necesito. Tú has prometido repetidas veces en Tu Palabra que suplirás las necesidades de Tus hijos.
Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas
en gloria en Cristo Jesús.
Filipenses 4:19
Tomado del libro devocional diario de poder
Autor: Dr. Myles Munroe

lunes, 15 de noviembre de 2010

Ya está todo explicado

Ya está todo explicado

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Comprendemos cómo las tormentas se forman. Cartografiamos los sistemas solares y trasplantamos corazones. Medimos las profundidades de los océanos y enviamos señales a planetas distantes. Hemos estudiado el sistema y estamos aprendiendo su funcionamiento.
Y, para algunos, la pérdida de misterio ha conducido a la pérdida de majestad. Mientras más sabemos, menos creemos. Es extraño, ¿no crees? El conocimiento de su funcionamiento no debería dejar de maravillarnos. El conocimiento debería estimularlo. ¿Quién tiene más razones para adorar que el astrónomo que ha visto las estrellas?
Irónicamente, mientras más sabemos, menos adoramos. Nos impresiona más el descubrimiento del interruptor de la luz que al que inventó la electricidad… En lugar de adorar al Creador, adoramos la creación.
No es de asombrarse que no haya asombro. Ya lo tenemos todo explicado.
Cuando veo tus cielos, obra de tus dedos, La luna y las estrellas que tú formaste,
Digo: ¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria,
Y el hijo del hombre, para que lo visites?
Salmos 8:3-4
Tomado del libro Gracia para todo momento
Autor: Max Lucad

El Verdadero Significado de tus Obstáculos

El Verdadero Significado de tus Obstáculos

Artículo escrito por Leo Alcalá.

Todos los tenemos. Nadie escapa de ellos.

Toda historia de éxito los contiene. Y las de fracaso, también. Pero en el manejo de éstos es dónde se define la victoria o la derrota.

Hay quienes creen que su existencia significa que no deben seguir. Hay quienes se pierden en el juego y confunden su significado.

Sólo quienes comprenden el propósito de éstos, manifiestan la “alquimia” transformando lo que para la mayoría es una adversidad, en lo que para los que triunfan es una oportunidad.

Obstáculos. Problemas. Desafíos. Retos. Adversidad. Crisis.

¿Por qué? “¿Por qué a mí?”, dicen algunos.

Entender las razones y las causas de que algo se manifieste en tu vida es útil si esa búsqueda se convierte en claridad y cambio. Claridad para marcar mejor tu rumbo y cambio para ser más eficaz en el logro de lo que buscas.

Pero la mayoría de la gente, cuando se pregunta el por qué de sus tribulaciones, se queda atrapada en la culpa. O cuando menos, en la sensación de una autoestima debilitada por la realidad del momento.

Antes que buscar el por qué, es de mayor valor explorar el para qué.

Más que la razón, es una cuestión de propósito. ¿Cuál es el propósito de los obstáculos? ¿Para qué sirven?

Algunos te dirán que es para que abandones el camino. Argumentarán que las barreras son una indicación de que por ahí no es el camino. Los más negativos, dirán que los fracasos son muestra de que no tienes con qué.

Pero, ¿quiénes hablan así?

Los que no han logrado sus sueños. Los que se han quedado atrás. Quienes se han conformado con una pálida versión de lo que una vez creyeron que era posible.

Pregúntale a alguien que está viviendo su vida plenamente. Interroga al que ha triunfado. Pide consejo al que está del otro lado del fracaso. Explora qué piensa el que exuda plenitud.

Te dirán algo totalmente diferente.

Te entregarán un significado, un entendimiento sobre lo que significa un obstáculo, que es opuesto al de la mayoría.

Y no en vano lo han logrado. No por casualidad son quienes son.

Palabras más, palabras menos, te dirán lo siguiente:

Los obstáculos no están ahí para impedirte lograr lo que quieres. Las barreras aparecen en tu camino para darte el chance de mostrar cuán intensamente quieres lo que deseas.

Si no entiendes esto, al buscar entender el por qué algo sucedió te enredarás en la culpa y se debilitará tu determinación a lograr.

Es cuando comprendes que las barreras, los obstáculos, las adversidades, los desafíos y los problemas no están ahí para frenarte, sino para que decidas qué tanto lo quieres y fortalezcas tu carácter, podrás indagar en las causas con el entusiasmo por encontrar la próxima clave que te permitirá llegar más allá.

Los obstáculos no existen para frenar a quienes realmente están comprometidos con su éxito. Están ahí para detener a todos los demás.

Ante las circunstancias negativas en las que te puedas encontrar, recuerda esto: ellas también pasarán.

Así como ha sido todo en tu vida. Llegará en momento en que no estarán. Son circunstancias. Son eventos. Son etapas y estaciones.

Te toca a ti decidir si tu compromiso con lo que quieres es tan transitorio como el problema del momento, o si es ahora la oportunidad para conectarte con tu fuerza interna y avanzar.

Porque el éxito está lleno de obstáculos, de caídas, de tropiezos y equivocaciones.

Quienes lo conquistan no son perfectos. No son inmunes. Son simplemente seres de carne y hueso que deciden, ante cada nuevo desafío, perseverar. Una y otra vez.

Personas, como tú, que eligen entender que cada obstáculo es una oportunidad para renovar y reforzar su fe, su determinación y su convicción puesta en acción por mejores posibilidades.

¿Cuál es el verdadero significado de tus obstáculos? El que tú decidas.

En ti está relacionarte con lo que te sucede de manera potenciadora. De ti depende aprovechar las circunstancias para definir tu fe y poner tu determinación en acción.

sábado, 23 de octubre de 2010

El amor

Ahora me parece que el Amor de alguna clase es la única explicación posible de la extraordinaria cantidad de sufrimiento que hay en el mundo. No concibo otra explicación. Estoy convencido de que no la hay, y de que si, como he dicho, se han construido mundos con el Dolor, ha sido por las manos del Amor, porque de ninguna otra manera podía el Alma del hombre para quien se han hecho los mundos alcanzar la plena estatura de su perfección. Placer para el cuerpo hermoso, pero Dolor para el Alma hermosa. (p. 77)
Wilde