Alivio para las articulaciones
Por Ronmer Piamo con información de BrandCom
Uno de los padecimientos más frecuentes es la artrosis u
osteoartritis, la cual afecta comúnmente a las articulaciones
principalmente, entre otras parte del cuerpo. Estas dolencias son en su
mayoría crónicas y pueden perdurar o incrementarse a pesar del uso de
tratamiento que incluye medidas farmacológicas y no farmacológicas
dirigidas a aliviar el dolor y mejorar la función articular.
La doctora Patricia Bonilla, médico anestesiólogo, especialista en
dolor y Medicina Paliativa y Presidente de la Sociedad Venezolana de
Medicina Paliativa, nos ofrece una serie de aspectos importantes que se
deben tomar en cuenta cuando se atraviesa por una afección de este
tipo.
En ocasiones dependiendo del tipo de dolor y su intensidad pueden ser
aplicadas infiltraciones locales que ofrecen alivio inmediato y
aceleran el proceso de recuperación. Las infiltraciones de esteroide o
sustancias antiinflamatorias esteroideas, son un arma terapéutica
utilizada desde mediados del siglo XX con resultados que demuestran
mejorías a corto plazo y evitan cirugías.
La infiltración consiste en la aplicación de una inyección,
intraarticular o en elementos no articulares, de sustancias con efectos
antiinflamatorio y analgésico que tratan de alcanzar efectos perecederos
o definitivos en la mejoría de procesos que afectan el aparato
locomotor.
Los medicamentos con glucocorticoide (hormona) tienen una potente
acción antiinflamatoria, e inmunosupresora con mínima acción
mineralcorticoide, es decir, retiene poca agua y sodio. Actualmente, el
mercado farmacéutico venezolano cuenta con medicamentos presentados en
una solución acuosa desarrollada con nanotecnología, lo que permite que
la mezcla sea más homogénea, menos dolorosa su aplicación y brinde una
acción antiinflamatoria efectiva.
Aliviando las dolencias
El empleo de estas infiltraciones con este tipo de medicamentos es
de gran ayuda en procesos inflamatorios agudos o crónicos reagudizados
de las articulaciones con excelentes resultados, tales como:
Hombro (Tendinitis bicipital, bursitis subacromial, capsulitis
adhesiva); Codo (Epicondilitis, síndrome del túnel cubital, bursitis
oleocraneana); Carpo y Mano (Síndrome del túnel carpiano, ganglión, dedo
en gatillo); Cadera (Bursitis trocantérea); Rodilla (Bursitis anserina y
prepatelar); Pie (Tendinitis aquilea, síndrome del túnel del tarso,
espolón calcáneo, dedos en gatillo).
Estas infiltraciones intraarticulares tienen mayor número de
reportes y son las que se han estudiado mejor. Por su parte, las
infiltraciones extraarticulares son usadas en lesiones agudas deportivas
y síndromes de compresión nerviosa.
Las infiltraciones en ortopedia, tanto intraarticulares como en
estructuras periarticulares, son seguras y efectivas mientras sea
aplicado por un profesional del área.
Asimismo, existen situaciones donde su aplicación está contraindicada, a continuación algunas consideraciones:
Hipertensión no controlada, Trastornos severos de coagulación,
Alergia a alguno de los componentes que se va a colocar, infección
cercana al sitio de la infiltración, infiltraciones repetidas que no han
tenido éxito, pacientes depresivos, ausencia de diagnóstico preciso,
diabetes mellitus, uso de prótesis.
Este tipo de infiltraciones ha logrado un impacto emocional, físico
y económico positivo en los afectados; por su potencia y duración, como
por sus mínimos efectos colaterales y su relación costo-beneficio, ya
que se pueden evitar eventos quirúrgicos.